La industria de vehículos industriales demanda fiabilidad, y el buen funcionamiento de los vehículos en carretera es primordial.
Las transmisiones trabajan en duras condiciones medioambientales siempre cambiantes. El proceso ISF® reduce la temperatura de trabajo de las transmisiones, permitiéndoles una mayor vida útil y menos fallos.
Las ventajas son:
- Incremento de la duración del engranaje
- Reducción de la corrosión localizada
- Bajos costes operativos
- Baja temperatura de trabajo
- Reducción de ruido y vibración




