Motor para vehículos de competición
En ambientes extremos, como las carreras de coches o motos, cada componente debe trabajar en armonía al 100% de su capacidad. Las competiciones se ganan o se pierden por fracciones de segundos, lo que implica obtener el mejor rendimiento posible. Con el proceso ISF®, la energía que normalmente se pierde a causa de la fricción, se recupera en forma de un mejor rendimiento. Cuando se reduce la fricción, el motor se mantendrá más frío, permitiendo una mayor duración de las piezas y una reducción de fallos. En el mercado de las carreras de alto nivel, una superficie lisa con acabado a espejo implica mayor velocidad y temperaturas de trabajo más bajas.
Las ventajas son:
- Permite un movimiento más fluido de las piezas con menos resistencia superficial
- Mejora la precisión del acoplamiento del engranaje con la consecuente mejora de eficacia
- Alarga la vida de las piezas y el riesgo de fallo de pieza durante el funcionamiento
- Aumenta la potencia que permite motores mayores o transmisiones más pequeñas
- Reduce gastos de mantenimiento y costes de carburante
- El aumento de potencia permite un aumetno de velocidad







