El mercado de la aviación está interesado en saber cómo el proceso ISF® puede afectar la velocidad, nivel de ruido y costes operativos de sus aviones. Las piezas usadas en helicópteros y aeroplanos trabajan en condiciones medioambientales críticas, a la vez que su rendimiento y fiabilidad no pueden ser comprometidas. El proceso ISF® es seguro metalúrgicamente, ha sido probado y certificado por la FAA, y actualmente se utiliza en aviones civiles y militares.
Las ventajas son:
- Incrementa la resistencia a la fatiga por flexión y contacto
- Menos ruido y vibración
- Reduce la fricción y el desgaste
- Reduce la temperatura
- Amplia el tiempo entre mantenimientos
- Increamenta la potencia
- Crea alternativas para motores más pequeños y menos pesados
- Reduce costes de mantenimiento




